El mundial de Colombia

La actuación de la Selección Colombia en Rusia 2018 fue un verdadero ejemplo de como levantarse ante la adversidad. De convivir y lidiar con la presión. Mas allá de no desplegar el futbol alegre y vistoso que nos caracteriza (solo ante Polonia lo hizo), el equipo nacional mostro una cara que no había mostrado antes. La del temple, los huevos, la verraquera como decimos aquí coloquialmente. Lo que mostro la selección nos enorgulleció a todos. Ya entiendo lo que sienten los uruguayos y argentinos por su selección, el ver a tu equipo luchando cada pelota como la ultima, derramando hasta la ultima gota de sudor, para mi eso es de sentirse orgulloso. Este es el motivo por el gran recibimiento que recibió la selección a su llegada al país mas allá de haberse ido en octavos de final. La actitud no se negocia y ellos lo entendieron a la perfección.
El arranque ante Japón fue tortuoso. En solo tres minutos ya el equipo tenia un gol en contra y como si fuera poco, un hombre menos. Después de eso el partido fue otro al que se visualizaba, los japoneses se crecieron e hicieron ver todas las falencias colombianas con un hombre menos. La derrota en el debut fue justa.
Ante los polacos Colombia se jugaba su permanencia en el mundial, su pasaporte a llegar con chances a la ultima fecha. Los presentimientos no eran muy positivos. Habían dudas por el debut con Japón, primero porque no hubo futbol asociado por ningún lado y segundo por el animo del equipo.
Sin embargo la Selección nacional nos demostró a todos lo que es levantarse, lo que es salir a enfrentar los problemas aun con muchísima presión encima y ejecutándolo de una manera majestuosa. Colombia jugo de maravilla. Una combinación de talento, precisión, fuerza mental y sobre amor a la camiseta, mucho amor a la nación que los vio nacer. El juego quedaría 3-0 con goles impresionantes de Yerry Mina (quien comenzaba a mostrarnos lo que seria su tremendo mundial), Cuadrado y del gran Radamel Falcao, el gran ídolo colombiano que resurgió de las cenizas cuando todos lo daban por acabado, mas que merecido su gol. El gran ejemplo de superación, disciplina y amor propio, ese que tanto tuvo la selección. Este partido nos recordaría al futbol alegre y vistoso que tenia la selección del 2014. Sin embargo tan solo seria un espejismo.
Colombia llegaría con chances de clasificar en la ultima fecha ante Senegal y además se daba el lujo de eliminar a Polonia, que en la previa a este loco mundial era favorita del grupo.
Llegaria el momento de Senegal. Partido apretado, luchado y físico. Para colmo de males se lesionaría el crack James Rodríguez sabiendo en el fondo de su corazón, al momento de ser sustituido, que no jugaría mas en el mundial. La falta que nos iba a hacer. Polonia nos haría el favor de ganarle a Japón. Asi a Colombia le bastaba el empate. Ante la falta de futbol de la selección apareció algo que sinceramente nunca hermos tenido y si en cambio muchos hermanos sudamericanos. La garra, el temple, el dejarlo todo en la cancha. Algo muy del sur del continente y que tanto nos ha ganado y criticado por la ausencia de este. Y eso se lo vi a la selección. Algo que me enorgullecio demasiado como colombiano. Te puede faltar futbol y calidad pero nunca el amor a la camiseta, el sudar la ultima gota. Y eso fue lo que tuvo el equipo ante Senegal. El esfuerzo se vio recompensado en el gol de Yerry Mina, quien se levanto por los cielos y certifico a Colombia en octavos y en el primer lugar.
El rival de octavos seria Inglaterra, con quienes ya habíamos jugado en el mundial de Francia 1998.
Los medios ingleses, un poco prepotentes, empezaron a decir que Colombia no era un rival fuerte para Inglaterra, que sin james no tenían nada, que Falcao, Ospina y Cuadrado habían fracasado en la Premier League y que a los demás jugadores no los conocía nadie. La realidad es que futbolisticamente había preocupación, ante Senegal se jugo mal mas alla del triunfo y sembro dudas luego del contundente triunfo ante Polonia. Ademas de eso no estaba disponible James, quien en el único partido que jugo mostro una categoría y calidad impresionante; no hay duda que eleva el nivel de la selección. En lo que si había seguridad era en la garra y el amor de los jugadores por la selección, lo que se vio ante Senegal y en la gran mayoría de partidos de la Eliminatoria. Sabia que si por calidad y futbol se impusieran los ingleses, nosotros por amor propio íbamos a equilibrar las cargas. Pekerman elegiría un equipo bastante defensivo contra los ingleses. Conformo una línea de tres en el medio con puro jugador de corte y nada de salida. Esto posiblemente por la inseguridad que tenia por la ausencia de James, su principal figura. El partido comenzó y ambos equipos estaban jugando mal. Colombia no daba tres pases seguidos y le costaba un montón pasar la mitad de la cancha. El equipo sintió la ausencia de su estrella y la formación no ayudaba. Inglaterra era un poco mas con muy poco. El arbitro, de horrible actuación, sancionaría un penal muy dudoso de Carlos Sánchez sobre Harry Kane y los ingleses se iban arriba en el marcador. Un regalo para un equipo que al igual que Colombia no veía otra forma de hacer un gol. El partido continuo así y parecía inminente la eliminación nacional, no había como llegar mas allá de una oportunidad de Cuadrado. El milagro llego al minuto 93. Uribe remata al arco desde lejos y el arquero con una estirada increíble (sin duda la atajada de la copa) la manda al tiro de esquina. Primer tiro de esquina de Colombia en el partido. Ospina subio y genero mas dramatismo al momento. Era todo o nada, o lo hacemos o nos lo hacen de contragolpe. Y asi ocurriría el milagro. Centro de Cuadrado y el salto imponente de Yerry Mina. Cabezazo contra el piso, el defensa trata de sacarla y el travesaño le devuelve la pelota en cuestión de milésimas. El gol mas gritado en la historia reciente del país, en mi vida sin duda, me dejo sin aire, sin voz, sin energía, hasta me descompuso. Sin embargo no me importaba nos había levantado, nos había devuelto la ilusión, la ilusión a un país que no podía ver perder a su selección así. Por lo menos no en los 90.
El tiempo extra fue mejor para Colombia, nos pudimos llevar la victoria pero la falta de precisión, el cansancio y sobre todo una extraña decisión del juez central nos jugo una mala pasada.
Los penales decidirían nuestra suerte pero ya teníamos claro que sea lo que sea que ocurriera estábamos orgullosos del equipo. La lotería de los penales se fueron con Inglaterra luego de volver a ilusionarnos con una atajada de David Ospina a Henderson para luego fallar los dos penales posteriores.
Pese a la derrota la Selección Colombia se va con la cabeza en alto. Lo dejaron todo y murieron con las botas puestas. El país esta orgulloso de ustedes. Las ganas y la actitud no se negocian y ustedes lo entendieron a la perfección. Gracias jugadores y cuerpo técnico encabezado por el gran José Pekerman, a quien le debemos mucho, nos cambio el chip. Ser entrenador no solo es hacer la estrategia, las formaciones, los planteamientos, sino ser un líder, hacer mejor a los demás, brindar confianza, motivación, unión. La armonía y alegría en el grupo siempre estuvieron presentes, razón por la cual el equipo salió en su mayoría de ocasiones airoso de las dificultades, como Perú en Eliminatorias y ante Polonia, Senegal e Inglaterra en el mundial. Si los jugadores no están convencidos y alineados 100% con su técnico no hay táctica que valga (le ha pasado a Ancelotti, Mourinho y otros grandes entrenadores) y Pekerman se notaba que los convencía, era un padre para ellos.
Fe y esperanza que se vienen tiempos mejores para esta selección, esta generación va en ascenso.
Esto apenas empieza.
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